Múltiples especialistas coinciden en que hay ciertas características que pueden ayudar a mejorar la calidad en la relación de pareja, y si bien no existe un secreto mágico Mark Goulston , psiquiatra, consultor empresarial y conferencista internacional, plantea por ejemplo que ciertos hábitos ayudan a su tranquilidad y felicidad.

Aquellas parejas que están en un buen momento, generalmente no resisten la tentación de ir a acostarse en diferentes momentos. “Cuando tocan su piel, sienten un pequeño hormigueo, a menos que uno o ambos estén tan agotados como para sentirse sexualmente excitados”. Es común que cuando las parejas se dan cuenta que tienen pocos intereses en común la pasión también sea baja, por ello, no hay que restarle importancia a las actividades que puedan disfrutar en conjunto. “Si los intereses comunes no están presentes, las parejas felices los desarrollan”, señalando que también es importante tener actividades por separado.

En lugar de que uno de los dos se vaya quedando atrás porque camina más lento o se detiene a ver algo, Goulston recomienda caminar al lado de la pareja, y mejor aún si se toman la mano. Si uno quiere parar por cualquier motivo, es mejor hacerlo juntos, o se pierde el sentido de compañía.

En los desacuerdos o discusiones rutinarias que no llegan a resolución, las parejas felices no se desgastan, se perdonan mutuamente y confían el uno en el otro, en lugar de guardar rencor y mantenerse de mala gana en la relación.

Al reencontrarse después del trabajo o actividades, se abrazan y se dicen “te amo” (“te quiero” también sirve!)

Se centran más en lo que su pareja hace bien que en lo que hace mal. “Todo depende de lo que quieres buscar. Las parejas felices acentúan lo positivo”, dice el experto. Al reencontrarse después del trabajo o actividades, se abrazan y se dicen “te amo” (“te quiero” también sirve!), “que tengas un buen día” y “buenas noches”, independientemente de cómo se sientan todas los días para cultivar la paciencia y la tolerancia.

Por otro lado, llamar o enviar un pequeño mensaje preguntando como va el día del otro, es un hábito sencillo de implementar y de alto valor. Ayuda a mantener la complicidad y conexión.

Se sienten orgullosos de estar con su pareja y además tienen su propio lenguaje que según la terapeuta familiar Carolyn Perla, este tipo de muestras de cariño los llevan a la infancia y son indicador de “un ambiente seguro y de apoyo” y agrega que “los hace sentir más cerca el uno del otro”.

Cuando las cosas se ponen difíciles no llaman a sus padres. La doctora Judith Wallerstein, investigadora de la familia oriunda de San Francisco (EEUU), señala que la primera tarea de todas las parejas jóvenes es no dejar que los padres se metan en sus asuntos. Ella dice que hay posibilidades de generar una crisis marital cuando los familiares intervienen en asuntos.

Para ser feliz en pareja no hay que evitar las discusiones porque tener diferencias no significa estar mal.

No discuten en torno a quién entrega más en la relación ya que “la mayoría de las parejas piensan que deben esforzarse por una relación ’50-50′, pero el hecho es que cada uno debe dar el 150%. En las buenas relaciones, las parejas dan todo lo que puedan. Ellos no discuten por quien dio más o menos y respetan que cada persona entregue cosas diferentes”, dice la doctora Perla. Y por otro lado discuten de manera constructiva ya que para ser feliz en pareja no hay que evitar las discusiones porque tener diferencias no significa estar mal y tirarse cosas. “Los estudios muestran que la forma en que las parejas enfrentan los conflictos es el factor más importante para determinar si permanecerán juntos”, comenta la especialista Polly Young-Eisendrath, profesora clínica de psiquiatría en la Universidad de Vermont.

En los matrimonios fuertes, ambos miembros toman control de sus desacuerdos mediante el establecimiento de reglas básicas. Es importante destacar que lo que mejor predice la calidad futura de un matrimonio no es cuanto se quieren el uno al otro, ni lo buena de su vida sexual ni los problemas que tienen con el dinero, es la manera como la pareja maneja los conflictos y los desacuerdos. La clave consiste en  desarrollar una táctica constructiva para manejar los conflictos y desacuerdos que son inevitables en cualquier relación significativa.

Las parejas profundamente conectadas suelen darse pequeños regalos y escribirse cartas, afirma el doctor Thomas Moore, autor del best seller Care of the Soul. Esta práctica conserva la magia del comienzo de la relación y del tiempo de conquista. Y una práctica fundamental es nunca perder el sentido del humor. En este punto Moore señala que si pasa esto la relación fracasará.

Un hábito es un comportamiento discreto que para transformarse en automático, necesita un poco esfuerzo para mantenerlo y cultivarlo. Quienes tienen problemas de pareja, pueden seleccionar uno de los puntos señalados y llevarlo a cabo. Además, si en un comienzo no funciona, no hay que desesperarse y hay que retomarlo con calma, ya que quizás es otro el que les funcione porque cada pareja es distinta.

También puedes consultar el libro los “100 secretos de las parejas felices: Lo que los científicos han descubierto y cómo puede aplicarlo a su vida” de David Niven.