¿Está bien o está mal guardarle algunos secretos a la pareja? Dentro de una pareja son necesarios los espacios, tiempos propios y privados. Ser dos no significa estar juntos todo el tiempo ni saber exactamente qué pasa por la cabeza del otro en todo momento.

Cuánto más comprometidos están y más años llevan juntos, más secretos de peso se pueden ocultar. Entre los casados, el porcentaje de personas que reconoce estar guardando un secreto importante a sus maridos y/o esposas supera el 25%, según un estudio de la Universidad de Tennessee dirigido por la psicóloga Beth Easterling, mientras que el 60% de las parejas lo ha hecho en algún momento de la relación. En el fondo, resguardar ciertas informaciones, concluyen los autores, es un elemento clave en las relaciones humanas.

No está tan claro si eso fomenta un saludable misterio en la consolidación de la pareja o la desconfianza y la incomunicación. ¿Hay que contarlo todo?

Claramente no todos los secretos tienen el mismo peso, por lo que los investigadores sólo consideran como verdaderos “secretos de pareja” aquellos que pueden afectar a la estabilidad conyugal.

El miedo a herir la sensibilidad del otro, ganarse una reprobación o debilitar los lazos de confianza son las principales causas que están detrás de estas omisiones. Claramente no todos los secretos tienen el mismo peso, por lo que los investigadores sólo consideran como verdaderos “secretos de pareja” aquellos que pueden afectar a la estabilidad conyugal.

¿Qué arrojó el estudio?

Fueron entrevistados al azar 10 hombres y mujeres, de entre 20 y 70 años. Dentro de ellas, ocho afirmaron que nunca hay que contarlo todo, que eso sólo fomentaría discusiones que no llevarían a ningún lugar, o que les gusta sentir que conservan parte de su intimidad.. Las otras dos personas, dos mujeres de 34 años y de 40 años, respectivamente, no conciben una relación de pareja sin poder contar y que le cuenten todo.

¿Y qué aconsejan los expertos? Las posibilidades de respuestas son amplias. Ciara Molina, psicóloga especialista en la gestión de emociones, basa su trabajo en el área de la inteligencia y la educación emocional. Según su opinión no se tiene por qué contar todo a la pareja. “Si bien es verdad que la base emocional de una pareja radica en el amor, la comunicación y el respeto, esto no implica que perdamos nuestro individualismo e identidad dentro de la misma al tener que compartirlo todo con ella”. Esperanza Pérez, psicoanalista, experta en terapia sexual y de pareja del centro terapéutico Phoenix, en Barcelona, añade que todos necesitan “una cierta intimidad, un espacio psíquico íntimo” 

La honestidad debe ser la pauta, primero con uno mismo y luego con los demás.

El problema de los secretos es que si se prolongan mucho en el tiempo más complicado será revelarlos. Esto podría llevar a tener una carga que, en ocasiones, puede que sea inevitable si se quiere preservar la relación. La honestidad debe ser la pauta, primero con uno mismo y luego con los demás, pero como las relaciones humanas son complejas no siempre puede existir la transparencia total. Además, debemos ser conscientes de que es muy probable que los dos miembros de la pareja se encuentren en esta situación. Por tanto, lo mejor que podemos hacer es analizar el papel de los secretos y su porqué, para ver qué rol juegan en la relación y entendernos mejor a nosotros.

En una encuesta callejera hecha por el programa de TVN “Más que 2”, se le preguntó a la gente sobre qué temas no hablarían con sus parejas. Revisa lo que dijeron aquí