Vivimos una vida rápida, con un ritmo acelerado y frenético, en donde muchas veces corremos el riesgo de dejar de lado las cosas más importantes y simples de la vida, como nuestras familias, nuestros amigos y, claro, nuestra pareja.

¿Cuándo fue la última vez que le dijiste “te amo”? Con lo importante que es reafirmar el amor en una relación, pareciera que cada vez nos dejamos menos espacios para verbalizar lo que sentimos, ya sea por olvido, acostumbramiento o porque lo damos por obvio. Pero la realidad es que comunicar lo que sentimos tiene una importancia fundamental en la relación de pareja, ya que además de saber racionalmente que somos queridos, es importante demostrar el cariño con palabras, gestos y abrazos. El lenguaje corporal es uno de los métodos más poderosos de comunicación y por eso es importante acompañar lo que se dice con acciones concretas, como una reafirmación constante de que somos importantes para el otro.

El recordarle constantemente a tu pareja lo mucho que la quieres te da más posibilidades de tener una relación duradera.

Es cierto que cada uno tiene una manera diferente de demostrar sentimientos. Algunos son más introvertidos y otros más extrovertidos, y ninguno de los dos está bien o mal, pero sin embargo, el recordarle constantemente a tu pareja lo mucho que la quieres te da más posibilidades de tener una relación duradera en el tiempo. Reforzar el amor a través de palabras, abrazos y demostraciones de cariño dan las energías para seguir adelante cuando las cosas se ponen difíciles y un “te quiero” dicho en el momento exacto devuelve la energía y las ilusiones de que todo mejorará.

¿Cuántas relaciones se enfrían por falta de demostraciones de cariño? Muchas, miles, millones a través de la historia. De todas esas,  ¿cuántas podrían haberse salvado de haber dicho un “te amo” en el momento preciso? A veces pensamos que la vida es eterna, que tenemos todo el tiempo del mundo para hacer o decir las cosas y la verdad es que nada en la vida es infinito. No dejemos que el ritmo de la vida nos atrape y no nos permita darnos los tiempos necesarios para enfocarnos en lo que más nos importa. Un “te quiero”, con un abrazo y un beso al día pueden hacer maravillas por nuestra relación. No lo olvidemos.