Existe una gran cantidad de mujeres que sienten dolor a la penetración vaginal y no saben qué hacer, dónde acudir ni cómo se llama este problema. Tener relaciones sexuales con dolor, experimentando sensación de ardor, presión y quemadura, no es normal pero es más común de lo que se imagina.

Esta disfunción sexual se llama Dispareunia y debe ser diagnosticada y tratada por profesionales  expertos en el tema. Se manifiesta con el dolor durante o después del coito y puede deberse a múltiples factores, ya sea irritativos, inflamatorios, infecciosos, como por ejemplo alguna alteración  en la vulva, como es la Vulvodinia y en especialmente una patología llamada Vestibulitis Vulvar. También puede deberse a cicatrices de episiotomía dolorosas, por efecto del parto o en otros casos sus causas son factores hormonales, como es la menopausia. También sucede en ocasiones después de aplicación  de quimioterapia o braquiterapia por cáncer.

A veces las molestias son tan intensas que resulta imposible la penetración vaginal, causando otra disfunción sexual llamada Vaginismo, definido como una contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina, pelvis y muslos en respuesta al intento de penetración.

Al parecer, las mujeres suelen ignorar que padecen de estas disfunciones y  demoran mucho tiempo en consultar.

No hay cifras que den cuenta del problema, porque suele ser un secreto que se comparte sólo con la pareja. Al parecer, las mujeres suelen ignorar que padecen de estas disfunciones y  demoran mucho tiempo en consultar.

Tampoco es un tema muy frecuente de tratar con sus ginecólogos por vergüenza y otras veces se les dice que está todo normal y que deben relajarse e irse de vacaciones. Pero más allá de esa mirada positiva, la verdad es que esta disfunción no desaparece sola y debe ser tratada por expertos en la materia.

El tratamiento es multidisciplinario. Idealmente en la terapia deben participar un kinesiólogo especialista en disfunciones sexuales, un ginecólogo y terapeuta sexual.

No es un proceso largo, por el contrario, en promedio son 10 sesiones una vez por semana. Y mi experiencia es que la mejoría es de un 100%. Lo único que se requiere es que las personas sigan las instrucciones y asistan a la terapia.

Es importante consultar a un experto en cuanto se sospeche de que existe un problema ya que el vaginismo va produciendo un círculo vicioso de dolor, falta de deseo, hasta producirse un distanciamiento con la pareja.

Odette Freundlich

Kinesióloga especialista en disfunciones del suelo pelviano y sexualidad en Centro Miintimidad

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