La conformidad y seguridad abunda en las relaciones hoy en día. Estos vínculos nos mantienen en un estado de aparente equilibrio y tranquilidad; optamos por estar con la “persona correcta” y muchas veces eso es un gran error. ¿Por qué le tememos tanto a aventurarnos y a arriesgarnos por el otro y por las relaciones? ¿Por qué arrancamos de esas sensaciones pasionales y arriesgadas que nos hacen sentir vivos? A continuación, una reflexión sobre lo que realmente nos debería provocar estar con otro: “inspiración”

A veces se nos acaba la gasolina y necesitamos a una persona que nos impulse a seguir. Tal vez no encuentres a ese ser prefecto que llenaba todas tus expectativas. Está bien. Es normal. Pero hay una característica sobre todo, que nadie debería tranzar a la hora de encontrar el amor, y es que tu pareja te inspire.

Que te inspire de una forma compleja: a salir de tu zona de confort.

Que te inspire de una forma simple, a ser mejor persona, pero también que te inspire de una forma compleja: a salir de tu zona de confortA atreverte y probar lo que siempre dijiste que nunca ibas a probar.

No debería importarte tanto su trabajo, como que a esa persona le encante su propio trabajo. No debería importarte tanto cuánto gana, como cuál es su estilo de vida y si éste mismo cree en el.

Buscar lo que siempre has querido para ti.

Una persona coherente consigo mismo te inspirará a hacer lo mismo; es decir, a buscar lo que siempre has querido para ti. A ser tu mismo, pero sin dejar de experimentar. Está bien si te desafía un poco. Si te saca de tu zona de confort en cuanto a tus creencias, a tu cultura y tus valores. Porque aunque la motivación propia es importante, a veces se nos acaba la gasolina. A veces necesitamos a una persona que corra con nosotros, diciéndonos que podemos seguir adelante, que podemos cruzar la meta.

Y si tu pareja te inspira es importante que tú lo inspires también. Que tú puedas empujarlo a ser mejor y a salir de su zona de confort. La inspiración es como una hierba que crece rápido y se esparce y se contagia. Cuando funciona, cuando realmente funciona, una pareja se alimenta la una a la otra. Se hacen mutuamente mejores. Consistentemente se motivan a probar cosas nuevas y a llegar más alto.

Se hacen mutuamente mejores.

Una relación inspiradora es otra manera de decir que es una relación saludable. La inspiración nos hace querer hacer algo. Mueve nuestras emociones, nuestro intelecto, nuestro comportamiento. ¿Y no es eso lo que cada relación necesita? Necesitamos estar influenciados por la inspiración para sentir felicidad y amor, influenciados profundamente para querer a alguien a parte de a nosotros mismos, influenciados para mejorarnos mientras mejoramos a aquello que está a nuestro alrededor.

Por eso, busca una pareja que te inspire. No solo que cumpla el rol social de la “pareja correcta”,  sino a una persona que admires de verdad. Que te motive a ser mejor cada día para ti y para la relación. Hay alguien allá afuera que es para ti y con quien no sentirás que te estás conformando.

Inspírate tú. Para encontrarlo.

Escrito Por Carolina Mila, lo encuentras en Upsocl

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