Cuando ya llevamos tiempo con nuestra pareja, a la hora de ir a la cama tendemos a tener cierta “rutina”, sabemos lo que haremos, lo que hará, lo que va a pasar de principio a fin, ya que no se ha dado el espacio de probar cosas nuevas o simplemente porque estamos “acostumbrados” a hacer siempre lo mismo. ¿Qué pasaría si un día mi pareja decide hacer algo nuevo? ¿Qué pasa si esta noche yo tomo la iniciativa y cambio la rutina “establecida”? “El cerebro secreta la hormona de la felicidad, la dopamina, cuando se hacen cosas nuevas” nos demuestra Helen Fisher, antropóloga conocida por sus investigaciones sobre el amor y la sexualidad humana. Entonces, si nos están diciendo que al probar cosas nuevas se es más feliz, significa que queda en nuestras manos el que nuestra relación sea más novedosa, entretenida y perdure en el tiempo.

Las parejas que están juntas hace un buen tiempo debieran probar, cosas nuevas al momento de tener relaciones sexuales.

Según Helen Fisher, las parejas que están juntas hace un buen tiempo debieran probar, regularmente, cosas nuevas al momento de tener relaciones sexuales ya que gracias a esto prolongarían los momentos felices y con ello la sensación de satisfacción con la pareja.

El sexo es sumamente memorable y satisfactorio cuando las cosas van bien.

“Se mire como se mire, el sexo es sumamente memorable y satisfactorio cuando las cosas van bien. Y aquellos que manejan con habilidad los aspectos sexuales de una relación cuentan con una baza importante para estimular el amor romántico”

Para quienes les gusta la prueba científica de la felicidad, debe saber que la dopamina es una hormona y un neurotransmisor conocido como la “hormona de la felicidad o del amor”, ya que cumple funciones muy específicas y directas en el sistema nervioso central, la cual, como ya mencionó muy bien Fisher, podemos activar cada vez que probamos o nos exponemos a situaciones novedosas para nuestro cerebro y nuestros sentidos.

Las parejas inteligentes se dedican activamente a la sexualidad igual que a su profesión.

Cuando logramos liberar dopamina, hemos estimulado el centro del deseo sexual, y cuando eso ocurre no hay dudas que esa pareja se siente mucho más conectada. “Las parejas inteligentes se dedican activamente a la sexualidad igual que a su profesión o a su hobby”. Destaca la antropóloga estadounidense, agregando también que otro secreto de las relaciones exitosas sería la “ilusión positiva”, que explicaría que las parejas a las que les va bien y están satisfachas, no prestan mayor atención a las cualidades negativas del otro y logran estimar sus virtudes por sobre sus defectos.

Por eso, hay que seguir el consejo bien fundado de Helen Fisher, para aumentar el grado de satisfacción y durabilidad en la pareja, ese que nos dice que no perdamos la capacidad de asombro que nos dejemos sorprender por el otro, además de perder el propio pudor y atreverse a innovar en la cama para abririse a descubrir nuevas formas de amarse como pareja y disfrutar de mayores y mejores momentos felices.

Escrito por Angélica Aguilera

Psicóloga eNpareja (basado en la teoría de Helen Fisher)

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