Existen muchas parejas que exigen “compromiso” en su relación, sin embargo no están seguras de lo que esperan de estas, de lo que el compromiso significa para ambas partes y de si están realmente preparados para asumir esta “responsabilidad”.

La falta de compromiso muchas veces se ve ligada a que las personas involucradas en una relación, no establecen claramente lo que esperan de éstas y tampoco lo que están dispuestos a dar y dejar por el bien de estas. La fidelidad y otras responsabilidades que se adquieren al momento de convertirse en pareja, no siempre son habladas y cuestionadas por ambos miembros de la relación, y es allí donde se encuentran la mayor parte de los problemas que surgen a futuro con respecto al compromiso.

Muchas veces las personas no se cuestionan a sí mismas sobre si están preparadas para una relación estable, si tienen la capacidad de respetar la fidelidad o si en ese momento las prioridades en sus vidas son otras, por lo tanto al comenzar una relación, esta no funciona. Si no se tiene una idea clara de lo que se quiere y espera de una relación, entonces el compromiso con ésta se ve aún más difícil.

El compromiso implica dejar de lado cosas y asumir ciertas obligaciones y responsabilidades, cosa que no es muy atractiva para algunas personas, ya que es un sacrificio que se debe hacer por un bien común, el cual implica un cambio de vida en ambas personas para lograr comprometerse.

Para no caer en este tipo de complicaciones, lo mejor es no hacer deprisa lo que lleva tiempo y cuestionamiento, estar seguro de lo que se quiere y por qué se quiere, nos dará una mayor claridad en cuanto al compromiso y si se quiere estar inmerso en la relación.

La buena comunicación, como para la mayoría de los casos, es fundamental. Dejar establecidos los límites de lo que se da, recibe y espera de la relación, ayudará a disminuir conflictos ligados al compromiso.